Jaldo vuelve al ruedo y la Legislatura se prepara para debatir dos decretos clave
La Legislatura de Tucumán se activará durante el receso de verano para tratar dos decretos de necesidad y urgencia (DNU) firmados por el gobernador Osvaldo Jaldo, quien retoma sus funciones esta semana tras una licencia. La convocatoria fue confirmada por Sergio Mansilla, presidente subrogante de la Cámara, luego de una reunión con el vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo, Miguel Ángel Acevedo.
Este jueves se realizará una reunión de Labor Parlamentaria, donde los jefes de bloque y autoridades definirán la fecha de la sesión extraordinaria, que podría concretarse entre el martes y el jueves próximos. El oficialismo busca avanzar con rapidez para ratificar los decretos antes de que venza el plazo constitucional.
El primero de los DNU establece un congelamiento en las designaciones de personal dentro de la Administración Pública provincial por un período de dos años. El segundo prorroga hasta el 31 de diciembre de 2026 la eximición del certificado de cumplimiento fiscal para empresas proveedoras del Estado.
Ambas medidas estaban previstas para quedar firmes por el paso de los 20 días hábiles, como lo estipula la Constitución tucumana. Sin embargo, una sentencia reciente de la Corte Suprema de Justicia, en respuesta a una demanda de los constitucionalistas Luis Iriarte y Carmen Fontán, anuló esa cláusula, obligando al tratamiento legislativo.
“Los decretos están vigentes, pero deben ser tratados dentro del plazo”, explicó Mansilla. Según el cálculo oficial, las fechas límite serían el 26 y el 28 de febrero. Acevedo, por su parte, confirmó que “se llamará a Labor Parlamentaria para avanzar con el debate”.
El bloque oficialista cuenta con mayoría suficiente para aprobar ambos decretos, aunque se anticipa un debate político en el recinto. “La intención es ratificarlos, pero cada sector tendrá su postura”, señaló Mansilla, dejando abierta la posibilidad de discusiones internas.
La reactivación parlamentaria en pleno receso refleja la intención del Gobierno provincial de consolidar medidas administrativas y fiscales que considera urgentes. El regreso de Jaldo marca el inicio de una etapa de definiciones políticas que podrían impactar en el funcionamiento del Estado durante los próximos dos años.







