
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), a través de su Bloque Patagónico, expresó su preocupación por las modificaciones impulsadas sobre el Régimen de Zona Fría y advirtió sobre el impacto que podrían tener en el poder adquisitivo de las familias, la competitividad de las PyMEs y el desarrollo económico de la región.
Según la entidad, las provincias de La Pampa, Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego presentan condiciones climáticas y geográficas que convierten al gas y la energía en servicios esenciales durante gran parte del año. “En vastas regiones del sur argentino, las bajas temperaturas se extienden entre ocho y nueve meses anuales, haciendo imposible reducir significativamente el consumo energético”, remarcaron.
Desde el Bloque Patagónico señalaron que las modificaciones propuestas “alteran la lógica histórica del régimen compensatorio” y que limitar el beneficio al valor del gas en boca de pozo trasladaría mayores costos de transporte, distribución e impuestos a los usuarios. Esta situación, advirtieron, podría generar incrementos tarifarios que superarían la capacidad de pago de miles de familias patagónicas.
El comunicado también alertó sobre consecuencias directas en el consumo interno, la actividad económica y el empleo. Las PyMEs de la región atraviesan un escenario complejo, marcado por caída de ventas y aumento de costos, por lo que una mayor presión tarifaria “profundizará la desaceleración económica y afectará la capacidad de sostener puestos de trabajo”.
Las entidades que integran el bloque —entre ellas Cacip, FEEN, Feern, Feeba, FECh, FESC y la Cámara de Comercio de Ushuaia— consideraron imprescindible abrir una instancia de diálogo institucional y federal antes de implementar la reforma. “Defender el Régimen de Zona Fría es defender la calidad de vida de millones de argentinos que habitan y producen en la región patagónica”, concluyeron.









