El conjunto tucumano desaprovechó una valiosa oportunidad en el estadio Monumental al perder por 3-2 frente a Rosario Central. Tras revertir una desventaja inicial de dos goles, el equipo cedió el protagonismo en el complemento y se quedó con las manos vacías sobre el final, profundizando una crisis de resultados que complica seriamente sus aspiraciones de clasificación a los playoffs.

Un arranque frenético y un golpe tempranero

El encuentro comenzó con un ritmo intenso y un claro dominador. En apenas siete minutos, Rosario Central logró ponerse en ventaja por 2-0 gracias a una ráfaga de contundencia ofensiva. El primer tanto llegó tras una jugada preparada a la salida de un tiro de esquina gestionada con precisión, mientras que el segundo golpe se concretó poco después, evidurando problemas defensivos en el fondo local que dejaron sin respuestas al guardameta.

Lejos de encontrar el rumbo en esa primera etapa inicial, el local sufrió el asedio rival, donde las proyecciones por las bandas y el manejo del mediocampo visitante marcaron el pulso del partido. Sin embargo, cuando el escenario parecía irreversible, el equipo de 25 de Mayo y Chile mostró chispas de rebeldía.

La reacción y el empate transitorio

La modificación en la actitud competitiva comenzó a surtir efecto de la mano de jugadas aisladas pero profundas. El descuento llegó mediante un certero cabezazo que encendió la ilusión en las tribunas del Monumental. Este envión anímico revitalizó al conjunto decano, que se adelantó en el terreno de juego e impuso condiciones físicas y tácticas.

Antes de llegar al descanso, una precisa asistencia en ofensiva culminó en una definición impecable para decretar el 2-2 parcial. La igualdad devolvió la paridad al marcador y transformó el clima del estadio, cerrando un primer tiempo vibrante y dejando abierta la expectativa de cara a la segunda mitad.

La caída en el complemento y un desenlace conocido

Sin embargo, el segundo tiempo expuso una versión completamente distinta. Al igual que su rival en la primera etapa, el conjunto local optó por replegarse, resignó el control de la pelota y le cedió la iniciativa a Rosario Central. La falta de peso ofensivo en los últimos 45 minutos impidió generar situaciones claras de peligro en el área contraria.

Cuando el empate parecía sellado y el esfuerzo defensivo resistía los embates de la visita, un remate de media distancia inalcanzable quebró la resistencia a diez minutos del final. El 3-2 definitivo castigó la pasividad del complemento y revivió fantasmas de partidos anteriores, donde los puntos se escaparon en los instantes finales del encuentro.

Panorama complejo de cara al cierre del torneo

Con esta derrota, el equipo profundiza una racha negativa preocupante, habiendo sumado apenas una unidad en sus últimas presentaciones. El margen de error se reduce al mínimo de cara al cierre de la fase regular, donde la necesidad imperiosa de sumar triunfos se cruza con el objetivo secundario de mejorar el promedio de cara a la próxima temporada. El desafío inmediato será sostener la intensidad mostrada en los momentos de reacción, evitando que los errores puntuales sigan costando caro en la recta final del campeonato.