La emblemática banda de heavy metal argentino Horcas se presenta esta noche en la provincia para protagonizar un esperado reencuentro con sus seguidores. Con más de 35 años de trayectoria ininterrumpida, el grupo desembarca en el Teatro Puerto Libertad (Las Piedras 1850) a partir de las 21, en el marco de su gira nacional titulada “¡Ustedes mandan!”.

Este regreso marca un acontecimiento largamente postergado para los fanáticos norteños. Norberto “Topo” Yáñez, bajista y pilar fundamental del quinteto desde su fundación, reconoció el significado especial de esta visita. “Estamos muy emocionados y contentos de poder volver después de tanto tiempo, era una deuda pendiente que teníamos”, expresó en diálogo exclusivo, destacando además la calidez del público de la región y la impronta familiar que caracteriza a sus presentaciones.

El poder de decidir: una gira interactiva

Para esta etapa, la agrupación adoptó una dinámica innovadora que busca romper la tradicional barrera entre el escenario y el campo. A través del concepto “¡Ustedes mandan!”, los seguidores tienen la potestad de elegir el repertorio de cada concierto mediante votaciones en las que seleccionan los temas que desean escuchar.

Armar un listado de entre 18 y 20 canciones representa un desafío mayúsculo para los músicos, quienes deben filtrar un catálogo compuesto por 13 álbumes de estudio y más de 150 obras. Sin embargo, Yáñez justifica la iniciativa desde su propia perspectiva como seguidor del género: “A mí, como fanático, me pasa que, si viene una banda de afuera y no toca mis canciones favoritas, me voy un poco triste; por eso abrimos la lista para que la gente elija y participe”. Esta modalidad no solo garantiza los clásicos infaltables, sino que permite rescatar composiciones poco frecuentes y combinarlas con las producciones más recientes.

Evolución y vigencia en la escena nacional

Repasar la trayectoria de Horcas es, en muchos sentidos, trazar la línea de evolución de la infraestructura del rock y el metal en la Argentina. En sus inicios, a principios de la década de 1990, las condiciones de producción eran incipientes y requerían un esfuerzo puramente autogestivo. “Empezamos tocando arriba de una mesa de cocina con cuatro lamparitas en clubes de barrio, donde alquilábamos la cancha de básquet o de baby fútbol para montar el escenario, el sonido y las luces”, rememora el bajista.

En contraste, la escena actual cuenta con recintos tecnológicamente equipados, iluminación robótica e ingeniería especializada. Desde el año 2000, la banda consolidó una estructura profesional de 16 personas que viven de la música, logrando sortear transformaciones políticas, culturales y modas estéticas sin renunciar jamás a su identidad fundamental.

Fundada en 1988 por el recordado guitarrista Osvaldo Civile —exintegrante de la pionera V8—, Horcas acumula hitos imborrables. Entre ellos destaca haber sido la primera banda argentina de metal en tocar dos días consecutivos en el estadio de Vélez Sarsfield junto a Metallica en los años 90, además de compartir tablas con colosos internacionales como Black Sabbath, Pantera, Megadeth, Slayer y Judas Priest.

El recambio generacional y el legado

Pese a haber tocado ante multitudes en predios masivos como Tecnópolis, los músicos sitúan la verdadera validación de su vigencia en el pulso diario y en la respuesta de las bases. Para Yáñez, el motor principal continúa siendo la fidelidad de quienes adquieren su entrada y demuestran su afecto en cada rincón del país.

Asimismo, la memoria de Osvaldo Civile late permanentemente en la dinámica del grupo, que rinde tributo a su legado fundacional en cada show. Uno de los aspectos que más conmueve a los integrantes es la constante renovación del público: “Ver a chicos muy chiquitos de cuatro o cinco años con sus remeras de la banda, haciendo los cuernitos y cantando todas las letras me emociona profundamente”, destaca el bajista, evidenciando cómo la pasión por el género se hereda de generación en generación.

Con una formación consolidada que completan Walter Meza en voz, Sebastián Coria y Lucas Bravo en guitarras, y Cristian Romero en batería, la banda demuestra que su motor sigue intacto. “Seguimos en pie porque todavía tenemos muchos sueños por cumplir, cosas que decir y un amor intacto por lo que hacemos”, concluye Yáñez, anticipando una noche inolvidable para los amantes del buen metal en suelo tucumano.