Makintach se defendió por el documental del juicio de Maradona y denunció presiones
La jueza Julieta Makintach, suspendida por haber autorizado la filmación de un documental durante el juicio por la muerte de Diego Maradona, volvió a declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°2 de San Isidro. En una jornada cargada de tensión, negó haber cometido irregularidades y denunció presiones internas para silenciar testigos.
“Hay testigos que fueron presionados para no venir. ¿Le tienen miedo a la verdad?”, expresó Makintach al retirarse de la audiencia. La magistrada enfrenta un proceso disciplinario por su participación en el documental Justicia Divina, que habría sido grabado durante el desarrollo del juicio oral, generando controversia sobre la ética judicial y la exposición mediática.
Makintach aseguró que el proyecto no fue clandestino y que su intención fue “dar transparencia al proceso”. Además, anunció una denuncia penal contra el juez Maximiliano Savarino, a quien acusó de mentir y borrar mensajes comprometedores. “Esto no es solo un juicio político, es también mediático y personal”, afirmó.
En paralelo, las hijas de Maradona, Dalma y Gianinna, se presentaron como testigos en el jury. Su testimonio fue considerado clave para esclarecer el impacto del documental en el proceso judicial. También declararon productores vinculados al proyecto audiovisual, entre ellos José María Arnal Ponti y Juan Manuel D’Emelio.
La jueza, que había sido apartada de su cargo en mayo, sostuvo que actuó con buena fe y que nunca imaginó “el daño institucional” que provocaría. “Me equivoqué, pero no cometí ningún delito”, dijo ante los medios. La Suprema Corte le otorgó 15 minutos para ampliar su defensa.
El caso sigue generando repercusiones en el ámbito judicial y mediático. El jury deberá determinar si Makintach incurrió en faltas graves que ameriten su destitución. Mientras tanto, el documental permanece bajo análisis legal y ético por su contenido y contexto de producción.







