La Unión Industrial de Tucumán (UIT) expresó su profunda preocupación por el abastecimiento de gas natural en la provincia, tras la reunión convocada por Naturgy NOA en la que se informó sobre un escenario crítico para los próximos meses de invierno.

Según lo expuesto, el reordenamiento dispuesto por la Secretaría de Energía de la Nación reducirá los volúmenes disponibles para la región, lo que derivará en restricciones de suministro entre junio y agosto, con cortes que podrían extenderse hasta 85 días. El panorama impacta directamente en sectores estratégicos como el azucarero, citrícola, papelero, cerámico y otras actividades manufactureras.

La UIT advirtió que “la industria tucumana no puede detenerse” y reclamó soluciones urgentes para garantizar previsibilidad y sostener la producción y el empleo. Jorge Rocchia Ferro, presidente de la entidad, remarcó que detrás de cada planta productiva hay inversión y miles de familias que dependen de su funcionamiento.

El caso de Cerámica Marcos Paz refleja la gravedad de la situación. Luis D’ Andrea, CEO del Grupo MP, confirmó que una de las líneas productivas está paralizada y la otra funciona con fuertes limitaciones por las restricciones de gas. “Hoy una de las líneas de la planta está parada y el otro horno disminuido por las restricciones”, explicó. El empresario alertó que un corte total sería devastador, ya que el proceso productivo no puede detenerse de manera abrupta sin dañar la producción en curso.

La empresa cuenta con 160 trabajadores, aunque ya redujo 16 puestos y mantiene parte del personal bajo esquemas de licencias y vacaciones. “El mercado de la construcción privada está ralentizado y la obra pública quedó a cero. Esta situación profundiza todos los problemas de la industria regional”, señaló D’ Andrea.

Desde el gobierno provincial, el gobernador Osvaldo Jaldo reconoció las dificultades y sostuvo que la provisión de gas es “una relación comercial entre privados”. El ministro de Economía, Daniel Abad, explicó que se realizan gestiones ante la Secretaría de Energía y comercializadores para mitigar el impacto, incluso con la posibilidad de compras externas.

Florencia Andreani, vicepresidenta de la UIT, advirtió que los cortes podrían extenderse hasta 90 días y afectar gravemente a la producción citrícola y azucarera. “El limón y la caña no esperan”, subrayó, al remarcar la urgencia de garantizar el suministro energético en plena campaña.

La crisis energética se suma a la recesión económica y coloca a la industria tucumana en un escenario de máxima fragilidad, con riesgo de paralización y pérdida de empleos.