El Fondo Monetario Internacional (FMI) consideró que la desaceleración inflacionaria en la Argentina podría demandar varios años más y planteó la necesidad de avanzar hacia un nuevo esquema de estabilización basado en metas de inflación y mayor flexibilidad cambiaria. Las definiciones surgieron de los documentos “Staff Report” y “Temas Seleccionados”, difundidos este viernes.

“El proceso de bajar la inflación de dos o tres dígitos suele ser rápido, pero consolidarla en un solo dígito toma en promedio entre tres y cuatro años adicionales”, señaló el organismo.

La evaluación del FMI contrastó con las proyecciones de Javier Milei, quien aseguró que la inflación se desaceleraría rápidamente y anticipó que el índice comenzaría con cero a partir de agosto. El organismo también advirtió que el dólar no se encuentra en equilibrio y recomendó avanzar hacia un modelo de metas de inflación, acompañado por acumulación de reservas y mayor flexibilidad cambiaria.

El informe alertó sobre riesgos externos y mencionó el “mal holandés”, fenómeno que ocurre cuando el ingreso de divisas por exportaciones de recursos naturales aprecia la moneda local y afecta la competitividad de otros sectores. Por eso, el Fondo sostuvo que un tipo de cambio más flexible será fundamental para absorber shocks externos.

En paralelo, el FMI volvió a pronunciarse a favor de eliminar gradualmente las retenciones al agro, estimando que su eliminación total permitiría aumentar un 10% las exportaciones de granos y oleaginosas, con un aporte adicional de u$s5.000 millones anuales.

El organismo también recomendó una reforma tributaria integral: ampliar la base del impuesto a las Ganancias, revisar el Monotributo, establecer una alícuota corporativa plana del 30%, eliminar exenciones y unificar alícuotas del IVA. Según sus cálculos, una reforma completa podría generar recursos adicionales equivalentes al 3,3% del PBI.

La Verdad Tucumana