El 24 de enero, en el barrio Toledo de San Pablo, se produjo una pelea entre perros que terminó en tragedia. El dueño de dos de ellos intervino y atacó a machetazos a un pitbull llamado “Conan”, provocándole múltiples heridas cortantes en cabeza, lomo y extremidad delantera izquierda. El animal murió minutos después por desangramiento.

En la audiencia realizada el jueves, el auxiliar de fiscal Federico Lizárraga imputó al acusado bajo la calificación provisoria de acto de crueldad animal en calidad de autor. Se le impusieron medidas de menor intensidad por tres meses, incluyendo la obligación de fijar domicilio, concurrir a todas las citaciones, no obstaculizar la investigación y no hostigar al denunciante, ni de manera directa ni a través de terceros o redes sociales.

La Verdad Tucumana