
Buenos Aires, 4 julio (NA) — La Selección argentina superó una durísima prueba ante Cabo Verde en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, pero el desgaste de los 120 minutos de juego dejó secuelas en varios futbolistas del plantel que conduce Lionel Scaloni, justo cuando el margen de recuperación es mínimo antes del próximo compromiso frente a Egipto, por los octavos de final.
Luego del descanso que el entrenador le dio a la mayoría de los titulares en el encuentro ante Jordania, Argentina volvió a exigir al máximo a varios de sus futbolistas más importantes y ahora tendrá apenas tres entrenamientos para evaluar cargas, molestias y posibles modificaciones en la formación.
En ese contexto, la lupa está puesta especialmente sobre Facundo Medina, Enzo Fernández y Nicolás González, quienes terminaron con distintos inconvenientes físicos, aunque en principio ninguno tendría una lesión de gravedad.
El caso de Facundo Medina fue uno de los que más preocupación generó durante el partido, ya que el defensor se tiró al suelo cuando el cuerpo técnico ya había utilizado una ventana de cambios y luego se retiró caminando con mucha dificultad.
Scaloni llevó tranquilidad en conferencia de prensa al explicar que el futbolista terminó “muy cansado” por el despliegue que tuvo en ataque y que sufrió calambres, pero aclaró que se encuentra bien, por lo que peleará su lugar con Nicolás Tagliafico hasta último momento.
Por su parte, Enzo Fernández también terminó al límite desde lo físico y el propio entrenador reconoció que el mediocampista se había acalambrado durante el desarrollo del encuentro, aunque logró recuperarse y continuar en cancha porque el equipo ya no contaba con más ventanas de sustituciones.
El jugador de Chelsea también buscó bajarle el tono a la situación tras el pitazo final y sostuvo que siempre intenta dar “un plus” cuando juega con la camiseta de la Selección, más allá del cansancio acumulado.
En tanto, Nicolás González sufrió una torcedura en el tobillo izquierdo que lo dejó rengueando durante varios minutos, aunque finalmente pudo reincorporarse y completar el partido. Si bien en un primer momento la imagen había generado preocupación, este viernes realizó tareas regenerativas con el grupo y no fue sometido a estudios médicos, una señal positiva para el cuerpo técnico de cara al duelo que se viene frente a Egipto.
De esta manera, Argentina transita horas clave en la recuperación del plantel, con Scaloni atento al estado físico de sus futbolistas y con la necesidad de definir si sostiene la base que viene de superar a Cabo Verde o si introduce variantes para no forzar a jugadores que terminaron exigidos.
El objetivo principal será llegar al cruce de octavos con la mayor cantidad de titulares disponibles, en una instancia en la que cualquier detalle físico puede resultar determinante.
Agencia NA






