Violencia y tensión en el Congreso durante la marcha de jubilados: enfrentamientos, detenidos y sesión caída
En medio de un imponente operativo de seguridad en las inmediaciones del Congreso de la Nación, este miércoles se desarrolló una nueva movilización de jubilados, que terminó en serios incidentes entre manifestantes y fuerzas federales. Con un importante despliegue de efectivos de la Policía Federal, Gendarmería y Prefectura, se aplicó el protocolo antipiquete para evitar el corte total del tránsito, lo que derivó en múltiples choques.
Todo comenzó cuando un grupo intentó realizar un “semaforazo” en una de las esquinas del Congreso. La infantería de Gendarmería avanzó sobre los manifestantes, desatando una serie de enfrentamientos que incluyeron palos, gases lacrimógenos y forcejeos. Algunos manifestantes, con el rostro cubierto, respondieron con elementos contundentes, robando incluso escudos a los efectivos.
Otro foco de tensión se generó minutos después sobre la avenida Rivadavia, cuando una nueva avanzada policial buscó contener a otra columna. Los choques se repitieron y varios manifestantes resultaron heridos y debieron ser asistidos por equipos de emergencia presentes en la zona.
Según fuentes de seguridad consultadas por Infobae, al menos cuatro personas fueron detenidas tras los incidentes. A esto se suman otras 14 detenciones en estaciones de tren, bajo distintas circunstancias.
La manifestación, que reunió a jubilados y organizaciones sociales como el Polo Obrero y la UTEP, había comenzado pasadas las 15. Previamente, la Mesa de Organizaciones Ecuménicas realizó una convocatoria que contó con la presencia del padre Paco Olveira, quien ya había sido detenido en protestas anteriores.
El operativo, que incluyó un fuerte vallado sobre la avenida Callao y permitió el paso del tránsito por Rivadavia, provocó demoras y tensión constante entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Desde el Gobierno, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, advirtió temprano sobre la presencia de “grupos violentos” como el movimiento Antifa, y justificó la aplicación estricta del protocolo: “No son manifestantes. Son violentos con antecedentes de atentados y terrorismo”, afirmó.
En paralelo, la tensión social repercutió en el Congreso: por falta de quórum —con apenas 124 diputados presentes— cayó la sesión prevista para debatir temas clave como el aumento a jubilados, una nueva moratoria previsional y la declaración de emergencia por las inundaciones en Zárate y Campana.







