Millonaria inversión en cerco fronterizo en Salta no logra frenar los pasos ilegales
Triple frontera: pese al cerco millonario, el contrabando sigue a la vista de todos y sin frenoA escasos 200 metros del flamante alambrado instalado en la triple frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil, un paso ilegal sigue operando con absoluta normalidad.
A diario, miles de personas cruzan de un país a otro cargando mercadería sin declarar, en una postal que expone la ineficacia del control fronterizo y la presunta connivencia de las fuerzas de seguridad.Un informe especial del noticiero Telenoche reveló que en esa zona “la frontera está liberada” y que son los propios habitantes quienes gestionan los pasos clandestinos.
Denuncian, además, que existe complicidad policial para permitir el movimiento de bultos que van desde neumáticos hasta electrodomésticos.“Acá el 90% de la gente terminó trabajando en el río”, contó un contrabandista. Con handies en mano y maniobrando botes repletos al borde del hundimiento, los paseros cruzan continuamente la frontera sin ser detenidos. “El que más ganó en un día sacó 800 mil pesos”, relató otro de los entrevistados.Muchos de los que cargan la mercadería son menores de edad, que cruzan descalzos, soportando pesos que duplican su masa corporal.
El testimonio de un pasero estremeció: “Lo más fuerte fue ver a chicos ahogarse. El otro día murió un pibe en un choque con una lancha”.Mientras tanto, en Salta se implementa el Plan Güemes, un operativo conjunto entre Nación y Provincia para combatir delitos transfronterizos. Incluye la instalación de un cerco de $36 millones en Aguas Blancas, destinado a desalentar el cruce irregular hacia Bolivia. Sin embargo, el contrabando no se detuvo.
En Salvador Mazza, a más de 200 kilómetros de Aguas Blancas, la situación es idéntica. El paso hacia Yacuiba (Bolivia) se da sin controles efectivos. Estacionamientos se convierten en improvisadas aduanas informales y la mercadería pasa a plena luz del día, con la mirada pasiva de las fuerzas federales.El cerco está, el operativo también. Pero el contrabando continúa, a la vista de todos.







