El Concejo calmó la protesta y pidió tiempo a los choferes de Uber moto
Una nueva jornada de reclamos se vivió en el Concejo Deliberante de San Miguel de Tucumán, cuando decenas de choferes de Uber moto se movilizaron para exigir la regulación de su actividad y garantías para continuar trabajando sin interrupciones. La protesta, que comenzó en el parque 9 de Julio y culminó frente al edificio legislativo, fue controlada por efectivos policiales para evitar cortes de tránsito, mientras que una comitiva de trabajadores fue recibida por concejales locales.
El presidente de la comisión de Transporte, José María Franco, se comprometió a mantener abierta la posibilidad de regular el transporte en moto, aunque aclaró que primero deberá resolverse la situación de los autos particulares. “En los próximos 10 días intentaremos definir la cuestión del transporte en automóviles, y luego sí avanzaremos con el análisis de una normativa específica para los motovehículos”, señaló Franco.
Durante la manifestación, los choferes expresaron su preocupación por la incertidumbre laboral y destacaron que esta actividad representa su único sustento. “Tengo cinco hijos y no cobro ninguna ayuda del Estado. Uber moto es mi única entrada de dinero”, relató Karina Terrero. También enfatizó que cumplen con todos los requisitos que exige la aplicación: carnet, cédula del vehículo, certificado de buena conducta y seguro para pasajeros y conductores.
Rodrigo López, otro de los manifestantes, explicó que el ingreso promedio diario ronda los $50.000 si hay buena demanda, pero que el trabajo implica exposición constante a riesgos, como el clima, la inseguridad o la inestabilidad en la demanda. “De noche no se trabaja por el peligro. Si no salimos un día, perdemos ese ingreso”, afirmó.
Facundo, un joven instrumentador quirúrgico sin trabajo en su profesión, también se sumó a la protesta. “La gente adoptó este servicio porque es ágil y accesible. Nosotros queremos regularizarlo, pero si no hay voluntad política, nuestros proyectos se estancan”, lamentó.
Desde el Concejo, además de Franco, participaron de la reunión los ediles Ernesto Nagle (Peronismo de la Capital) y Carlos Arnedo (Acción Vecinal). Este último respaldó públicamente a los trabajadores y remarcó la necesidad de avanzar en una ordenanza que abarque tanto autos como motos. “Es una fuente de trabajo que debe ser cuidada”, sostuvo.
Hugo Statella, representante del grupo de choferes, destacó que más del 60% de los 9.000 trabajadores de Uber en Tucumán dependen exclusivamente de esta actividad. “Nos aseguraron que podemos seguir trabajando tranquilos. No es un trabajo eventual: si hoy no trabajamos, no comemos”, enfatizó.
La jornada también generó un cruce político. El concejal Leandro Argañaraz (UCR) apuntó contra el oficialismo por no avanzar en una regulación concreta. “Esto no se resuelve por falta de decisión política. No están viendo lo que pasa en la calle”, lanzó.







