Argentina quiere revertir los aranceles de Trump, pero enfrenta desafíos políticos y regulatorios
El Gobierno argentino mantiene una serie de negociaciones clave en Washington con la intención de lograr la eliminación de los aranceles recíprocos impuestos durante el mandato de Donald Trump. La iniciativa busca asegurar una exención para los productos nacionales en el marco de la guerra comercial entre Estados Unidos y otras potencias.
Una delegación técnica encabezada por el embajador Luis María Kreckler (Cancillería) y el secretario de Coordinación Pablo Lavigne (Ministerio de Economía) se encuentra reunida con representantes de la Secretaría de Comercio y de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR). Esta es la segunda reunión bilateral en menos de un mes, lo que refleja la urgencia del reclamo argentino.
Las gestiones enfrentan dos grandes obstáculos. En primer lugar, la postura imprevisible de Trump, cuya política arancelaria se adapta a las tensiones comerciales con China, dificultando previsiones estables. En segundo lugar, la debilidad legislativa del gobierno de Javier Milei, que limita la capacidad de ejecutar las reformas regulatorias solicitadas por Estados Unidos, dada su condición minoritaria en el Congreso.
El informe anual de la USTR detalla los cambios que Argentina debería implementar para avanzar en un entendimiento comercial. El documento menciona diferencias significativas en tarifas aduaneras, barreras no arancelarias y protección de la propiedad intelectual.
En ese sentido, el Ejecutivo nacional ha impulsado una serie de gestos políticos para demostrar su voluntad de acercamiento. Entre ellos se destaca la eliminación de 23 resoluciones por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que limitaban las importaciones al exigir la intervención de cámaras sectoriales.
Además, se han endurecido acciones contra la falsificación y la evasión fiscal, como lo demuestra la reciente detención de Jorge Omar Castillo, apodado “el Rey de la Salada”. Estas medidas apuntan a mejorar la imagen de cumplimiento normativo del país ante los ojos del gobierno norteamericano.
Aunque el vínculo entre Milei y Trump sugiere una afinidad política, no existen garantías de que los aranceles sean eliminados en su totalidad. Con la tregua comercial vigente hasta julio, el equipo económico argentino busca lograr un acuerdo que resguarde las exportaciones, aunque reconoce que el camino está condicionado por factores políticos y regulatorios de difícil resolución.







