En una sesión cargada de tensión política y repercusiones inmediatas, la Cámara de Diputados aprobó anoche un proyecto de ley que impulsa una mejora significativa para los jubilados. La iniciativa, que obtuvo 142 votos afirmativos, contempla un aumento del 7,2% en las jubilaciones y una suba del bono para beneficiarios con haberes mínimos, que pasaría de $70.000 a $110.000. La propuesta, que ahora deberá ser tratada por el Senado, generó una reacción inmediata del presidente Javier Milei. A solo siete minutos de la aprobación, el mandatario utilizó su cuenta de X para calificar la medida como un acto de “demagogia populista”, y reafirmó su postura intransigente frente al gasto público: “No vamos a entregar el equilibrio fiscal bajo ningún concepto”. Desde el oficialismo, el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, cuestionó duramente la iniciativa al señalar que su implementación implicaría un gasto superior a los 12.000 millones de dólares, equivalente al 1,8% del Producto Bruto Interno. En ese marco, advirtió que se está comprometiendo la estabilidad financiera del Estado. En el plano local, los diputados tucumanos votaron mayoritariamente a favor del proyecto: A favor:
– Carlos Cisneros (PJ)
– Gladys Medina (PJ)
– Pablo Yedlin (PJ)
– Roberto Sánchez (UCR)
– Agustín Fernández (PJ)
– Elia Marina Fernández de Mansilla (PJ) En contra:
– Paula Omodeo (CREO)
– Gerardo Huesen (ex Frente Renovador) Ausente:
– Mariano Campero El tratamiento en el Senado será clave para definir el futuro del proyecto, que podría enfrentar un veto presidencial en caso de convertirse en ley. Mientras tanto, el debate expone nuevamente la grieta entre el oficialismo libertario y la oposición, con la situación de los jubilados en el centro del escenario político.