Rosatti planteó que la reforma laboral podría quedar trabada en los tribunales
El presidente de la Corte Suprema, Horacio Rosatti, advirtió que la reforma laboral que impulsa el gobierno de Javier Milei podría enfrentar un camino judicial complejo aun después de su eventual aprobación parlamentaria. Según explicó, el sistema argentino de control constitucional permite que cualquier juez suspenda la aplicación de una ley, generando fallos contradictorios hasta que el máximo tribunal fije una postura definitiva.
Rosatti describió este esquema como un modelo “difuso”, en el que distintos juzgados pueden declarar la inconstitucionalidad de una norma sin necesidad de esperar la doctrina de la Corte. Recordó que algo similar ocurrió con artículos laborales de la Ley Bases, que fueron frenados por un juzgado y todavía esperan resolución en el máximo tribunal.
Consultado sobre la posibilidad de que el Congreso establezca una cláusula que obligue a los tribunales a seguir la jurisprudencia de la Corte, el magistrado señaló que esa disposición también debería ser revisada por el propio tribunal. “El Congreso podría hacerlo, pero la Corte tendría que decidir si esa norma es constitucional”, explicó, dejando en claro que el debate podría prolongarse.
El juez también se refirió al impacto que este sistema tiene en la dinámica judicial. Indicó que gran parte de las causas que llegan al máximo tribunal provienen del Estado en materia previsional y reiteran discusiones ya resueltas. “El 60% de los expedientes que tratamos son previsionales y repiten lo que la Corte ya dijo”, subrayó, al remarcar la sobrecarga que implica esa reiteración.
Para Rosatti, el problema excede las posiciones ideológicas y plantea la necesidad de encontrar mecanismos que eviten que reformas estructurales queden paralizadas durante años en los tribunales. En ese sentido, advirtió que la reforma laboral podría enfrentar un escenario de indefinición prolongada antes de alcanzar plena vigencia.







