
El gobernador Osvaldo Jaldo encabezó ayer los actos oficiales por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo en San Miguel de Tucumán. La jornada incluyó la ceremonia central en plaza Independencia y el Solemne Tedeum en la Iglesia Catedral, acompañado por miembros de su gabinete, legisladores, intendentes y la jefa municipal capitalina Rossana Chahla.
La homilía estuvo a cargo del obispo auxiliar Roberto Ferrari, quien pidió escuchar los reclamos de los sectores más vulnerables y remarcó que “nadie es descartable”. En sintonía, Jaldo insistió en la necesidad de fortalecer el diálogo político y social. “Hoy no hay lugar para grietas, hoy no hay lugar para divisiones”, enfatizó.
El mandatario defendió el vínculo institucional con la Nación y expresó su expectativa de concretar acuerdos federales. También se refirió al consenso fiscal impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo, y reiteró que Tucumán participará de cualquier instancia de negociación que promueva acuerdos equitativos. “No queremos ser más que nadie, pero tampoco menos en la provincia de Tucumán”, afirmó.
Por su parte, la intendenta Rossana Chahla destacó el mensaje del Tedeum y vinculó el espíritu de Mayo con la necesidad de fortalecer la cercanía entre la política y la sociedad. “Los dirigentes tenemos que transformar las palabras en acciones concretas. Nosotros trabajamos todos los días a la par del vecino, escuchando los problemas y dando respuestas rápidas”, señaló.









