La preocupación va en aumento en la provincia de Tucumán ante la desaparición de Raúl Alfredo Moyano, un docente de 59 años de edad que es intensamente buscado desde el lunes 12 de octubre en la zona del cerro Ñuñorco, en la localidad de El Mollar. El hombre había salido a realizar una caminata en solitario y mantuvo contacto frecuente con sus seres queridos durante gran parte del trayecto, pero perdió comunicación justo cuando se disponía a iniciar el descenso de la montaña.

De acuerdo con la denuncia formal radicada por su hermano en la comisaría local, ambos habían llegado horas antes a una vivienda familiar de veraneo ubicada en el barrio Potrerillo. Cerca de las 11 de la mañana, Raúl solicitó ser trasladado hasta el pie del cerro Ñuñorco, punto desde el cual emprendió su marcha rumbo a un sector conocido como El Banquito.

Durante las primeras horas de la travesía, el docente se comunicó de manera constante con su familia mediante la aplicación WhatsApp. Alrededor de las 12:30 envió fotografías del paisaje y, cerca de las 14:00, compartió nuevas imágenes junto a un mensaje de audio en el que detallaba las particularidades del terreno. Posteriores mensajes enviados a las 14:46 indicaban el tramo que le restaba para alcanzar la cima.

Cerca de las 16:30, el excursionista avisó que comenzaría el camino de regreso y estipuló dos posibles puntos de reencuentro con sus familiares: la Capilla de San Ramón o la cancha de Pantanito. Los últimos registros de contacto datan de las 17:11 y 17:20, momento en el cual envió sus últimas fotografías a la pareja de su hermano. Desde ese instante, no se supo nada más sobre su paradero. Alrededor de las 19:00, sus familiares acudieron al punto pactado, pero al notar su ausencia y tras horas de infructuosos intentos por comunicarse, decidieron dar aviso a las autoridades policiales.

Descripción física y vestimenta

Raúl Alfredo Moyano mide aproximadamente 1,70 metros de altura, es de contextura robusta, posee cabello canoso, barba corta y ojos de color castaño oscuro. Oriundo de la localidad de Río Seco, en el sur tucumano, reside desde hace varios años en la ciudad patagónica de Bariloche, donde ejerce su profesión docente. Había llegado a la provincia una semana antes para visitar a sus allegados y participar en la construcción de una vivienda familiar.

Al momento de iniciar la caminata, vestía una campera de color negro, pantalón cargo verde, camiseta de tono flúor, zapatillas grises y una mochila negra. Asimismo, llevaba consigo una bandera azul con el logotipo de alpinistas y utilizaba anteojos recetados. En sus brazos porta diversos tatuajes, entre los que destacan la figura de un cóndor y el escudo del club River Plate.

Reclamos familiares ante el operativo

Mientras los rastrillajes continúan en marcha, los familiares de Moyano emitieron un pedido público dirigido a las autoridades provinciales y de seguridad para que se amplíe el perímetro de búsqueda y se redoblen los esfuerzos operativos, advirtiendo que las horas transcurridas resultan críticas.

Entre los principales cuestionamientos volcados por el entorno del docente se encuentran las demoras en la integración de perros rastreadores especializados, la reiteración de inspecciones en sectores ya explorados y las restricciones impuestas a baqueanos y vecinos de la zona que se presentaron de manera voluntaria para colaborar. Según manifestaron, las tareas debieron suspenderse en reiteradas oportunidades ante las dificultades del terreno y la falta de una coordinación más fluida con quienes conocen en profundidad la geografía del lugar. La familia insiste en la necesidad de replantear la estrategia de búsqueda de forma inmediata para dar con su paradero con vida.