
Un violento episodio de inseguridad urbana volvió a encender las alarmas en la capital tucumana. Una odontóloga fue víctima del accionar de delincuentes bajo la modalidad conocida como “rompevidrios”, quienes la interceptaron a plena luz del día mientras aguardaba el cambio de semáforo a bordo de su vehículo. Los atacantes le robaron una mochila que contenía una importante suma de dinero en efectivo, instrumentos de trabajo y documentación personal.
El hecho delictivo se registró en la intersección de las avenidas Lavalle y Camino de Sirga, un sector de intenso flujo vehicular. De acuerdo con los detalles recabados en la causa judicial, la víctima se encontraba detenida al mando de su camioneta Jeep Renegade cuando dos individuos a bordo de una motocicleta se le aproximaron de manera imprevista.
En cuestión de segundos y con total impunidad, los asaltantes destrozaron el vidrio de la ventanilla del acompañante utilizando un punzón metálico. Tras vulnerar el acceso, sustrajeron una mochila y se dieron a la fuga a toda velocidad con rumbo desconocido, aprovechando la congestión del tráfico para perderse entre las calles de la zona.
El botín y la investigación judicial
En el interior del elemento sustraído, la profesional transportaba una suma estimada en 300.000 pesos en efectivo, además de una billetera con tarjetas de crédito y débito, documentación personal de relevancia, una agenda de trabajo, el sello profesional que la identifica en su labor como odontóloga, las llaves del vehículo y una campera.
A raíz de la denuncia formal, la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos correspondiente tomó cartas en el asunto para dar con los responsables. Tras diversas medidas investigativas y tareas de inteligencia, la fiscalía formuló cargos contra un hombre identificado como Luis Matías Tamargo, señalado por los investigadores como un presunto delincuente reincidente en este tipo de delitos contra automovilistas. El acusado fue imputado formalmente como coautor del delito de robo simple.
Durante una audiencia virtual conducida por las autoridades del Ministerio Público Fiscal, la auxiliar fiscal interviniente solicitó medidas de coerción de menor intensidad, consistentes en la imposición de reglas de conducta estrictas por el plazo de tres meses, petición que fue convalidada por el magistrado interviniente. Mientras tanto, las autoridades judiciales confirmaron que la investigación sigue abierta para identificar, capturar y someter a proceso al segundo cómplice que participó del asalto y que permanece prófugo.
Allanamientos y modus operandi
Como parte de los avances en el expediente, la policía llevó a cabo una serie de allanamientos en distintos domicilios vinculados al entorno de los sospechosos. En dichos operativos, los efectivos lograron secuestrar elementos considerados de alto valor probatorio para la causa. Entre los objetos incautados se destacó un dispositivo metálico puntiagudo con forma de lápiz —utilizado específicamente para fracturar cristales templados de vehículos sin generar excesivo ruido— y una manopla metálica.
Este tipo de modalidad delictiva, que afecta de manera sistemática a conductores detenidos en esquinas estratégicas y arterias principales de la región, mantiene en vilo a vecinos y automovilistas. Las autoridades reiteran la recomendación de extremar las medidas de precaución al circular por zonas de alto tráfico, evitando dejar elementos de valor u objetos llamativos en los asientos o a la vista dentro de los habitáculos, con el fin de desalentar el accionar de estos grupos delictivos que operan al acecho en los semáforos.






