La pequeña que sufrió graves lesiones tras ser agredida por un perro de raza pitbull el pasado 24 de septiembre abandonó la unidad de terapia intensiva y continúa su proceso de recuperación en una sala de internación común del Hospital del Niño Jesús.

El caso, que generó conmoción en la provincia, tuvo lugar en la vivienda de la abuela de la menor. Debido a la violencia del ataque, la beba ingresó al centro de salud pediátrico en estado crítico, con un pronóstico reservado y la necesidad de asistencia respiratoria mecánica para superar el cuadro de riesgo inicial.

Intervención quirúrgica de alta complejidad

Ante la gravedad del cuadro clínico y las múltiples lesiones sufridas en el rostro, los profesionales médicos debieron convocar a un equipo interdisciplinario. La intervención estuvo a cargo de especialistas en cirugía plástica y maxilofacial, quienes realizaron una compleja operación que se extendió por tres horas y media.

El procedimiento quirúrgico permitió reparar de manera exitosa los daños severos en los tejidos blandos de ambos lados de la cara, así como la reconstrucción de estructuras óseas fracturadas y la zona del párpado izquierdo, una de las áreas que mayor preocupación generaba debido al compromiso funcional.

Estado actual y seguimiento interdisciplinario

Desde el Ministerio de Salud Pública indicaron que la paciente presenta actualmente una evolución favorable, se encuentra clínicamente estable y sin fiebre, lo que permitió su traslado a una sala general de internación.

No obstante, los especialistas destacaron que la recuperación requerirá de un prolongado proceso de rehabilitación. El equipo médico tratante detalló que el tratamiento actual se centra en el soporte nutricional —mediante el uso de sondas mientras se evalúa la tolerancia progresiva a la alimentación por vía oral— y en el seguimiento neurológico, motor y fonoaudiológico.

Asimismo, la región ocular continuará bajo estricta observación mediante controles interdisciplinarios específicos para monitorear la evolución funcional a largo plazo y prevenir posibles secuelas derivadas de las heridas.

Por su parte, los familiares expresaron su profundo alivio y agradecimiento hacia todo el personal médico y los equipos de salud que intervinieron desde el primer momento, destacando la rápida respuesta institucional que permitió salvar la vida de la menor. Si bien todavía resta un camino prolongado de cuidados y controles médicos periódicos antes de recibir el alta definitiva, la mejoría representa un avance fundamental en su recuperación.