El Gobierno nacional rechazó el endeudamiento que impulsa Kicillof y marcó distancia política
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ratificó que la administración de Javier Milei no avalará la nueva deuda que busca contraer la provincia de Buenos Aires. “Sin déficit, no hay deuda”, remarcó el funcionario, en un mensaje directo al gobernador Axel Kicillof.
Durante su exposición, Adorni destacó que la deuda pública consolidada se redujo en U$S50.000 millones y subrayó que el actual Gobierno es el primero en décadas en avanzar hacia el desendeudamiento. En ese marco, cuestionó la estrategia financiera de la gestión bonaerense y descartó acompañar nuevos compromisos de pago.
El vocero presidencial también explicó por qué Kicillof no fue convocado a reuniones con Nación. “No compartimos agenda con el gobernador. No hay muestras de buena voluntad y lo único que les importa es que al Gobierno le vaya mal”, afirmó, al descartar un encuentro en el corto plazo.
Las declaraciones se producen en medio de la tensión entre la Casa Rosada y la provincia de Buenos Aires por la toma de deuda. En la madrugada del jueves, la Legislatura bonaerense aprobó el proyecto de financiamiento por más de U$S3.000 millones impulsado por Kicillof, tras semanas de negociaciones y con el respaldo de dos tercios de los legisladores.
El contraste entre ambas administraciones deja en evidencia un escenario de confrontación política y económica: mientras Nación insiste en la disciplina fiscal y el desendeudamiento, la Provincia apuesta a nuevos recursos para sostener su gestión.







