Las tareas de rescate para dar con el paradero de Raúl Moyano, desaparecido desde el pasado lunes 12 de octubre, entraron en una etapa crítica al cumplirse 11 días de operativos en el cerro Ñuñorco. Los equipos especializados centran todos sus esfuerzos en avanzar con rapidez ante un pronóstico meteorológico adverso que anticipa precipitaciones prolongadas en la zona de los Valles.

Un terreno hostil y de extrema complejidad

El operativo se despliega en una geografía catalogada como altamente hostil. Los brigadistas y rescatistas del Grupo Cero concentran la búsqueda en las laderas sur y sureste del macizo. Las tareas abarcan desde la cumbre en dirección hacia la ruta provincial 307 y el paraje El Indio, ubicado en la imponente Quebrada de Los Sosa.

Las características del terreno representan un obstáculo constante para el avance de las brigadas. Con pendientes pronunciadas, profundas quebradas, una vegetación tupida y senderos poco definidos, cada metro recorrido demanda un esfuerzo físico extraordinario y una extrema precaución para evitar accidentes entre el personal de rescate.

La cuenta regresiva frente al pronóstico de lluvias

A las dificultades propias del terreno montañoso se le suma un factor climático preocupante. De acuerdo con los informes de las autoridades a cargo del operativo, se esperan precipitaciones en la región que podrían extenderse durante varios días.

Ante este escenario, las fuerzas de seguridad dispusieron redoblar los esfuerzos para aprovechar cada hora previa al temporal. La estrategia apunta a adelantar los rastrillajes en los sectores más complejos antes de que la acumulación de agua, el barro y la baja visibilidad reduzcan las probabilidades de avance y compliquen las tareas de los brigadistas en las zonas de mayor altura.

La desaparición de Moyano ha movilizado a un importante recurso humano y logístico, convirtiéndose en uno de los operativos de rastrillaje más complejos de los últimos tiempos en la región. Mientras las horas transcurren, la esperanza de los rescatistas se mantiene firme en la búsqueda de indicios que permitan esclarecer el paradero del montañista.