La Universidad Nacional de Tucumán atraviesa un clima de máxima tensión política tras la suspensión de la candidatura de Sergio Pagani. La fórmula opositora integrada por Miguel Cabrera y Virginia Abdala insiste en que el Estatuto no permite un tercer mandato consecutivo y reclama ser proclamada automáticamente como nueva conducción académica.

En declaraciones públicas, Abdala sostuvo que “no debería haber un tercer mandato, el Estatuto no lo permite”. La dirigente recordó que participó en la comisión que elaboró el nuevo estatuto y que nunca se contempló esa posibilidad. “Ni el viejo ni el nuevo estatuto establecen un tercer mandato. Por eso acudimos a la Justicia”, enfatizó.

Cabrera, por su parte, señaló que gran parte de la comunidad universitaria observa con asombro los hechos recientes. “Defendemos la universidad pública y para nosotros la UNT es un estilo de vida. Queremos un diálogo académico, constructivo. No somos la oposición, somos parte de la universidad”, expresó. Ambos dirigentes rechazaron las críticas que los acusan de haber generado un escenario de crisis institucional y remarcaron que su presentación judicial busca abrir un debate sobre el modelo de universidad.

En contraposición, el actual rector Sergio Pagani defendió su postulación durante un acto en el Gymnasium. “Estoy seguro y convencido de que mi candidatura no violaba ninguna norma estatutaria ni ninguna ley”, afirmó. Pagani subrayó que las fórmulas oficializadas por la Junta Electoral siguen vigentes y que la medida cautelar no implica la baja definitiva de su candidatura.

El conflicto, que ya se judicializó, enfrenta a dos visiones sobre la interpretación del estatuto universitario y mantiene en vilo a la comunidad académica, a la espera de una resolución de fondo por parte de la Justicia Federal.