En el marco de la presentación de su nuevo álbum titulado “Vale la pena”, la reconocida cantante Soledad Pastorutti compartió uno de los momentos más íntimos y dolorosos de su vida personal al referirse al delicado estado de salud que atraviesa su padre, Omar. Durante una conferencia de prensa y en recientes declaraciones radiales, la artista profundizó sobre el impacto del deterioro cognitivo de su progenitor y cómo esta situación atravesó la gestación de su más reciente material discográfico.

El lanzamiento de este nuevo trabajo coincide con la celebración de tres décadas de trayectoria artística, un hito que la encuentra consolidada en la escena musical. Sin embargo, en medio del festejo profesional, la intérprete reconoció que le resulta sumamente difícil transitar esta etapa familiar. Con una frase conmovedora y contundente expresada en una entrevista con Radio Mitre, la cantante resumió el cuadro que vive su padre: “Mi viejo ya no sabe quién es ni sabe quién soy yo”.

Un homenaje hecho canción: “Mi Refugio”

Entre las diez canciones inéditas que componen el álbum, “Mi Refugio” ocupa un espacio central. El tema fue compuesto como un tributo directo a Omar, destacando el acompañamiento incondicional que le brindó desde sus primeros pasos en los escenarios de Arequito y la libertad que le otorgó para construir su propio camino artístico.

No obstante, la evolución de la enfermedad familiar le confirió a la letra una densidad emocional mucho más profunda. Soledad explicó que atravesó un proceso prolongado de asimilación hasta comprender la magnitud del cuadro clínico, admitiendo que en la actualidad “quizás hoy no entiende exactamente lo que le quiero decir” al escuchar la dedicatoria.

Al relatar cómo fue el momento en que le hizo escuchar el tema por primera vez a su padre, la artista compartió un recuerdo conmovedor. Aunque un amigo cercano le sugirió retirar la canción por temor a que la emoción afectara de más a Omar, el resultado fue movilizante. “Yo no sé qué entendió, pero lloró”, relató. Asimismo, destacó un detalle que la reconfortó profundamente en medio del dolor: “Primero reconoció mi voz, lo que no es poca cosa”.

Legado de libertad y agradecimiento

Lejos de centrar la composición en la descripción médica de la enfermedad, la letra de “Mi Refugio” rescata los pilares fundamentales de la crianza que recibió. Entre ellos, la artista valoró profundamente la confianza depositada en sus sueños y el esfuerzo constante por sostener a su núcleo familiar. Uno de los fragmentos de la obra resume con precisión este presente: “Cómo expresar lo que siento / Ahora que estás y no estás”.

En su testimonio, la intérprete también destacó que su padre “fue un padre muy justo” con ella y con su hermana Natalia, remarcando que, a pesar de la exposición pública de su carrera solista, la familia siempre mantuvo un vínculo muy estrecho junto a su madre. Con la mirada puesta en el pasado, agradeció el sostén emocional que la impulsó a trascender fronteras: “Es un tipo que me puso alas y me dio la libertad de volar por donde quisiera”.

Finalmente, el álbum “Vale la pena” se transforma así en mucho más que un repaso por sus 30 años de música. Se erige como un testimonio humano, un registro de madurez artística y, sobre todo, como un abrazo musical definitivo para honrar la vida, el legado y la memoria de su padre.