La Policía de Santiago del Estero concretó la detención de Mariano Páez, padre de la abogada e influencer Agostina Páez, tras ser señalado como el principal sospechoso de un hurto millonario perpetrado en un establecimiento comercial de la capital provincial.

El procedimiento policial se llevó a cabo en el domicilio del imputado, quien actualmente permanece alojado en una comisaría local a disposición de la Justicia. La investigación se inició a raíz de una denuncia formal presentada por un hecho registrado el pasado sábado 10 de octubre, en la franja horaria comprendida entre las 12:15 y las 12:40, en un local comercial situado sobre la calle Juan Núñez del Prado.

De acuerdo con los detalles recabados en el expediente judicial, el episodio ocurrió cuando Páez ingresó al establecimiento acompañado por una mujer con la aparente intención de realizar una compra. Mientras ambos aguardaban la emisión de una factura en el sector de cajas, una de las empleadas del comercio dejó momentáneamente una suma importante de dinero en efectivo a un costado del mostrador.

La reconstrucción de los hechos, basada en las declaraciones y en los registros preliminares, indica que el hombre habría aprovechado ese descuido para sustraer la suma de 1,5 millones de pesos a través de la ventanilla de pagos. Tras apoderarse del efectivo, se lo habría entregado de manera inmediata a su acompañante para luego retirarse del comercio sin levantar sospechas en el momento.

Tras la alerta y la radicación de la denuncia correspondiente, las autoridades locales activaron un protocolo de investigación que incluyó el análisis de cámaras de seguridad de la zona y la recolección de testimonios. Estas diligencias permitieron identificar a los sospechosos y solicitar las órdenes de aprehensión pertinentes, culminando con el arresto de Páez durante un operativo concretado en las últimas horas.

La causa se encuentra ahora en una etapa clave. La fiscalía a cargo continúa analizando los peritajes tecnológicos y las pruebas físicas para esclarecer por completo la dinámica del episodio y determinar el grado de responsabilidad que le cabe a cada uno de los involucrados, sin descartar nuevas medidas procesales en el corto plazo.

El nombre de la familia cobró alta notoriedad pública y mediática a comienzos de este año, cuando Agostina Páez —hija del detenido— protagonizó un episodio en un bar de Ipanema, en Río de Janeiro, Brasil, donde realizó gestos de carácter racista contra empleados del local. Aquel suceso derivó en una causa penal por injuria racial que trascendió las fronteras nacionales y mantuvo a la joven abogada bajo medidas cautelares en territorio brasileño, generando un intenso debate en las redes sociales y en los medios de comunicación de todo el país que se reactiva ahora con este nuevo proceso judicial en el ámbito familiar.