
A partir del próximo 1 de diciembre, el sistema de transporte público de pasajeros en las zonas rurales de Tucumán se encaminará hacia una transformación definitiva con la eliminación total del dinero en efectivo a bordo. La medida, impulsada por las autoridades provinciales junto a los empresarios del sector, establece que el pago del boleto deberá realizarse exclusivamente mediante medios electrónicos, tales como tarjetas habilitadas o códigos QR.
Esta disposición representa una nueva prórroga en el cronograma original previsto por la administración provincial, que contemplaba la implementación plena del sistema durante los meses anteriores. De acuerdo con las evaluaciones técnicas y los registros cruzados entre las carteras de transporte y las cámaras empresariales, aproximadamente el 50% de los usuarios de las líneas rurales continuaba utilizando billetes físicos para abonar sus pasajes. Este porcentaje refleja tanto el profundo arraigo cultural de los métodos de pago tradicionales en el interior como las dificultades de adaptación que enfrentan ciertos sectores de la población.
Los motivos y los desafíos de la transición digital
Desde la Secretaría de Transporte se señaló que el uso del efectivo en los colectivos se mantuvo vigente durante décadas, lo que genera una fuerte resistencia al cambio en comunidades alejadas de los centros urbanos. Asimismo, se reconoció que las campañas informativas previas no lograron alcanzar con la misma intensidad a todos los rincones del interior provincial, un factor que conspiró contra la adopción generalizada del sistema.
Sin embargo, las autoridades remarcaron que esta prórroga será la última, por lo que instaron a los usuarios a regularizar su situación y adquirir los soportes plásticos correspondientes, como la tarjeta Independencia, disponible en distintos puntos de distribución de la provincia. Por su parte, la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) indicó que se intensificarán las tareas de difusión y asistencia en las unidades para facilitar la transición de aquellos pasajeros que todavía operan con dinero en efectivo.
Beneficios operativos y seguridad vial
La supresión del manejo de billetes a bordo busca optimizar múltiples aspectos del servicio de transporte rural. En primer lugar, los empresarios destacan que la medida incrementa notablemente las condiciones de seguridad para los conductores y los pasajeros, al reducir drásticamente la circulación de efectivo en las unidades.
En segundo término, la digitalización de los cobros aporta mayor precisión en el control y la fiscalización del servicio por parte de los organismos de regulación. Este esquema se complementa con la obligatoriedad de contar con sistemas de posicionamiento global (GPS) en la totalidad de los ómnibus rurales. Gracias a esta tecnología, los pasajeros pueden conocer en tiempo real la ubicación de las unidades a través de aplicaciones oficiales, evitando esperas prolongadas a la intemperie y mejorando la previsibilidad de los viajes.
Con la fecha límite fijada para finales de noviembre, el sector transporte se prepara para consolidar un cambio estructural que promete modernizar la movilidad en el interior tucumano, alineándolo con los estándares tecnológicos de las grandes urbes.






