La Cámara de Diputados de la Nación vuelve a ser escenario de tensión política tras más de un mes sin actividad en el recinto. El oficialismo de La Libertad Avanza y los bloques opositores convocaron a dos sesiones especiales consecutivas —a las 10 y a las 11— con agendas totalmente opuestas.

En este contexto, la clave estará en alcanzar el quórum de 129 legisladores. El sector que logre reunirlo primero impondrá su temario y bloqueará automáticamente el debate de su rival.

El oficialismo confía en abrir el recinto en el primer turno y asegura contar con un piso de 132 diputados, suficiente para avanzar con los proyectos impulsados por el Poder Ejecutivo. Entre ellos se destacan la Ley Hojarasca y la polémica modificación de la Ley de Zona Fría, que implicaría un aumento en la tarifa de gas para casi tres millones de hogares.

Si el bloque libertario logra consolidar ese número con el respaldo de sus aliados, no solo aprobará las iniciativas oficiales, sino que también dejará sin efecto la convocatoria posterior de la oposición, que buscaba instalar su propia agenda en el debate parlamentario.

La jornada promete convertirse en una pulseada decisiva, donde cada voto será determinante para definir el rumbo de las discusiones en la Cámara Baja.